2019, un año de luces y sombras en materia hídrica

2019 ha sido un año con buenas y malas noticias en lo que a asuntos hídricos se refiere. Así lo pone de manifiesto el último balance de 2019 de la Alianza por el Agua de Ibiza y Formentera desde donde aseguran que pese a haberse registrado algunos logros importantes en materia de gestión de agua, un año más se siguen arrastrando los mismos problemas en las Pitiusas, tales como la entrada en prealerta por sequía, la contaminación de las aguas costeras debidos a mala depuración o el estancamiento burocrático de las infraestructuras que no pueden demorarse más.

En opinión de esta entidad, entre los puntos positivos más destacables estaría el hecho de que tanto las administraciones como los diferentes partidos políticos parecen haber empezado a darle importancia que se merece al agua, nuestro bien más preciado, después de haberse sumado al “Pacto por el agua” cuyo objetivo es, precisamente, encontrar soluciones a la problemática que enfrentan las islas. Mediante este pacto los partidos se comprometieron el pasado año a tomar medidas para alcanzar los cuatro objetivos estipulados en el plan: garantizar el abastecimiento del agua y prevenir los riesgos de sequía mediante uso prioritario de agua desalada; mejorar el saneamiento mediante la finalización de la nueva depuradora de Sa Coma; promover la reutilización de las aguas depuradas y los lodos de las depuradoras y, por último, impulsar la recuperación de acuíferos y zonas húmedas.

La Alianza también ha puesto en valor en su balance 2019 el acuerdo entre el Consell de Ibiza y los ayuntamientos para la redacción de una ordenanza de ahorro de agua ante la perpetua situación de sequía que amenaza a la isla. En este sentido también destacan que municipios como el de San José hayan comenzado a abastecer a todos sus residentes con agua potable; una medida necesaria para disminuir la extracción de agua subterránea.

Otra de las buenas noticias llegó, según la Alianza el día 4 del mes de diciembre cuando se reunieron la Junta Insular del Agua en el Consell d’Eivissa y, un día más tarde, en el de Formentera. Se trataban de las primeras Juntas Insulares del Plan Hidrológico de las Illes Baleares 2021-2027 en las cuales se expuso el contenido de los documentos de inicio de la revisión del actual plan.

En lo que se refiere a las cuestiones más negativas de 2019, la Alianza destaca que, tras la puesta en funcionamiento de la balsa de Sa Rota en Formentera después de dos décadas inactividad, esta se haya dejado de utilizar debido a la alta salinidad de las aguas regeneradas debido, entre otros motivos, a filtraciones en la red de alcantarillado. Ante la elevada salinidad en las aguas, la deficiente depuración de estas ha inhabilitado su uso para el riego.

La Alianza por el Agua también insiste en el deficiente saneamiento de las principales depuradoras de la isla de Ibiza. La obra de la depuradora de Sa Coma es un ejemplo de la deficiente gestión, ya que actualmente sigue paralizada y a la espera de la modificación del trazado de las tuberías y tramitación de las expropiaciones, unos trámites que previsiblemente supongan una demora de la obra entre dos y tres años. Asimismo, tal y como señalan, la nueva depuradora de Portinatx sigue a la espera de adjudicación cinco años después del inicio de su tramitación.

Ante esta situación, la Alianza por el Agua recuerda que una mala depuración conlleva a la degradación de los espacios marinos costeros, siendo esta una de las principales causas de la degradación de las praderas de posidonia. Y pese a ello, el emisario de Formentera aún no ha sido reparado con la consiguiente destrucción de las praderas de posidonia que ello supone, así como del descenso en la calidad de las aguas de baño provocado tanto por la incorrecta depuración como por la emisión puntual de aguas fecales.

Y en lo que a vertidos se refiere, la Alianza por el Agua no se olvida del tanque de tormentas del puerto de Ibiza que también en 2019 ha provocado vertidos de aguas fecales en las aguas costeras tras los episodios de lluvias registrándose vertidos fecales en las aguas portuarias un total de 8 veces; hasta el punto de tenerse que activar el Plan Interior Marítimo para la contención de los vertidos.

Por otro lado, cabe destacar que la isla de Ibiza entró en escenario de prealerta por sequía en septiembre de 2019. Esta situación ha afectado gravemente a la agricultura de la isla; especialmente a la cosecha del cereal en la que se han dado importantes pérdidas, afectando a un sector cada vez más diezmado por la mala gestión del agua.

Según esta entidad, para lograr una mejora en el ciclo integral del agua es imprescindible mejorar el rendimiento de la red de abastecimiento. En la isla de Ibiza se ha constatado que las pérdidas en la red por fugas equivalen a la producción anual de la desaladora de Santa Eulària, lo que significa más de cinco millones de litros, una cifra insostenible teniendo en cuenta la actual crisis hídrica en las Pitiusas.

Por todo ello, a lo largo de este 2020 la Alianza por el Agua colaborará con las administraciones para alcanzar los objetivos acordados en el Pacto por el agua y recuerdan que es imprescindible que las administraciones destinen los recursos necesarios para finalizar las infraestructuras de carácter urgente, agilizando los trámites de manera inexcusable dada la emergencia ambiental ante la que nos encontramos.

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